La Acebeda, Sierra Norte

Dificultad AltaSenderismoFormato Circular

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Ficha técnica

TIPO DE ITINERARIO Circular
SEÑALIZACIÓN Sin Señalizar
DIFICULTAD
Alta
DISTANCIA APROXIMADA
14.500 m
DURACIÓN APROXIMADA
4 Horas
DESNIVEL
645 m
ÉPOCA ACONSEJADA
Primavera y otoño. Evitar los días muy calurosos, pues gran parte del recorrido carece de sombra.

 

Perfil 01

Acceso al punto de inicio: Por la A-1 hasta la salida 83. Coger la M-639 a La Acebeda. Al pueblo se entra por la calle del Puerto, que conduce directamente a la Plaza de San Miguel.

Subir desde el pueblo de La Acebeda –situado a los pies de la Sierra de Guadarrama y a 1.269 m de altitud– hasta el puerto homónimo –a 1.686 m– muestra a los excursionistas cómo los paisajes y los subecosistemas de alta montaña varían de manera asombrosa según se va ascendiendo por la sierra madrileña. Eso sí, difícilmente verá acebos, pues de la especie vegetal que dio nombre al municipio apenas quedan algunos ejemplares centenarios. Por lo contrario, a lo largo de la ruta, sí encontrará arroyos típicos de montaña, construcciones serranas tradicionales y la popular Horizontal, pista forestal que une los puertos de Somosierra y Navafría recorriendo la vertiente madrileña de los Montes Carpetanos muy cerca de las cumbres. Incluso parte del recorrido de regreso transcurre por ella.

Desde la Plaza de San Miguel, donde se levanta la Iglesia Parroquial de San Sebastián, se abandona La Acebeda por la calle del Puerto. La ruta avanza entre prados, en cuyas lindes crecen melojos (Quercus pyrenaica) y fresnos comunes (Fraxinus angustifolia). Son suelos forestales, tal y como indican los helechos comunes (Pterdium aquilinum) que bordean el camino. La especie más conocida de esta planta –que llega a alcanzar los 2 m de altura y tiene grandes hojas– crece en zonas umbrosas, frescas y húmedas. Según va ganándose altura, se aprecia cómo los melojos empiezan a desaparecer y el terreno se cubre de genistas (Genista), cambrones (Rubus fruticosus) y piornos serranos (Cytisus purgans). El paisaje de la parte alta de la montaña queda dominado por la repoblación de pino albar o silvestre (Pinus sylvestris), donde pueden verse ejemplares de carbonero común (Parus major) o carbonero garrapinos (Parus ater), aves insectívoras de reducido tamaño. Ya en la cumbre, a la que se accede por la Cañada Real Segoviana, el pinar deja paso al matorral de altura, formación vegetal en la que predominan el piorno serrano (Cytisus purgans) y el enebro rastrero (Juniperus communis subsp. nana), especies arbustivas que se adaptan a las duras condiciones del medio y que son el hábitat idóneo para el acentor común (Prunilla modularis), un pajarillo de pequeño tamaño y carácter huidizo.

Una vez se alcanza el Puerto de La Acebeda, punto de mayor altitud de la ruta, merece la pena detenerse a observar las excelentes vistas. Desde el momento en que se corona el puerto y hasta que comienza el descenso al pueblo, la ruta se realiza por la Cañada del Arroyo de la Peña o de la Cuerda. Durante la bajada, que principalmente se hace por un cortafuegos pedregoso y muy empinado y por la Pista Horizontal, los distintos subecosistemas vuelven a sucederse, esta vez a la inversa. Antes de llegar al pueblo y dar por finalizado el recorrido, el paseante se encontrará con la pequeña Ermita de los Prados del Saz, levantada en honor a la Virgen Blanca en 1975 en sustitución de la que existía en el Cerro de Peña Bubilla.

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