Quijorna, Cuenca del Guadarrama

Dificultad MediaInviernoSenderismo

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Ficha técnica

TIPO DE ITINERARIO Lineal
SEÑALIZACIÓN Bien Señalizada
DIFICULTAD

DISTANCIA APROXIMADA
5.300 m (Ida)
DURACIÓN APROXIMADA
2 Horas
DESNIVEL
5 m
ÉPOCA ACONSEJADA

 

Perfil 09

Acceso al punto de inicio: Por la A-5 hasta la salida 14. Continuar siguiendo las indicaciones que conducen a Móstoles para llegar a una rotonda que permite la incorporación a la M-856 en dirección a Villaviciosa de Odón. En la siguiente rotonda, tomar la M-506 en dirección a Brunete hasta la salida 22 para incorporarse a la M-522, que llega a Quijorna.

Para descubrir los encantos naturales que esconde el municipio de Quijorna, únicamente es necesario seguir el trazado de la Cañada Real Segoviana y, posteriormente, del Cordel de la Segoviana. Esta vía pecuaria pasa por el casco urbano procedente de Valdemorillo y se dirige hacia el sur en un excelente estado tras haber sido restaurada. A ambos lados del camino va dejando amplios campos de cultivo y dehesas con encinas y matorrales que, en primavera, se llenan de vistosas flores amarillas. Estos sistemas adehesados constituyen el principal hábitat de distintas aves como el elanio común o azul (Elanus caeruleus). El paseo se inicia en la Plaza de la Iglesia, donde está el templo dedicado a San Juan Evangelista. Es posible que se edificase entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, aprovechando los restos de una vieja ermita. Su elemento más destacado es el ábside, construido por canteros que trabajaron en las obras del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Es de planta rectangular con tres naves separadas por arcos de medio punto y una torre de tres cuerpos. Tras la Guerra Civil, fue reconstruida.

Antes de salir del pueblo y tomar el camino perfectamente señalizado por el que se desarrollará el paseo, se pasa junto al Centro de Interpretación del Cultivo del Cereal, realizado por la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comunidad de Madrid. Es un jardincillo en el que se levantan las esculturas de hierro de un labrador y un conjunto consistente en una mula que tira de un trillo al que va subido un hombre.

La Cañada Real Segoviana avanza entre cultivos hasta que es cruzada por la Vereda de los Morales. A partir de este momento las dehesas cubiertas de encinas (Quercus ilex) y retamas amarillas (Retama sphaerocarpa) comienzan a dominar el paisaje. La encina, especie propia de los bosques mediterráneos, resulta muy fácil de distinguir gracias a sus frutos, su copa densa, amplia y redondeada y, principalmente, a sus hojas duras, perennes, de un brillante verde oscuro y ligeramente dentadas.

Poco después, se llega al arroyo de Palomero –de caudal estacionario y uno de los principales afluentes del río Perales–, que hay que vadear para seguir por el Cordel de la Segoviana y así llegar hasta un cruce cercano a la carretera M-501. Es el momento de regresar a la Plaza de la Iglesia de Quijorna deshaciendo el camino andado mientras se disfruta de unas magníficas vistas de la sierra.

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