Ambite-Villar del Olmo, Cuenca del Henares

Dificultad AltaSenderismo

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Ficha técnica

TIPO DE ITINERARIO Lineal
SEÑALIZACIÓN Parcialmente Señalizada
DIFICULTAD
Alta
DISTANCIA APROXIMADA
8 Km. (Ida)
DURACIÓN APROXIMADA
3 h. min.
DESNIVEL
200 m
ÉPOCA ACONSEJADA
Evitar el verano y los días calurosos.

 

Perfil 23

Acceso al punto de inicio: Por la A-3 hasta la salida 22 en dirección Arganda/Campo Real. Continuar por la M-300 en dirección Campo Real, donde se coge la M-209 hasta Villar del Olmo.

Es posible encontrar en la Comunidad de Madrid lugares dominados por uno de los paisajes más característicos de la vecina Guadalajara, el que se da en la comarca de La Alcarria. El entorno natural de las localidades madrileñas más cercanas a la provincia castellano-manchega es tan similar al alcarreño que, de hecho, al área geográfica que ocupa –que se extiende por 20 términos municipales– se la conoce como la alcarria madrileña. Uno de los municipios que la integra es Villar del Olmo, lugar elegido para comenzar un itinerario que le llevará a descubrir los encantos que han hecho famosa a la comarca guadalajareña sin tener que salir de Madrid.

Desde la Plaza Mayor de Villar del Olmo, de espaldas a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Soledad y nada más dejar a mano izquierda el edificio del Ayuntamiento, hay que tomar hacia la derecha la calle de Carlos Ruiz, por la que se continúa de frente en todo momento para así alejarse del núcleo población no sin antes pasar junto a la Fuente de San Isidro, conjunto de arquitectura popular compuesto por una fuente, un abrevadero y un lavadero cubierto que fue construido en 1902.

Ya desde el mismo pueblo, la ruta comienza a hacerse sobre el trazado del Cordel de la Pica, que se adentra, más adelante, en los parajes típicamente alcarreños. Son terrenos rasos y desabrigados, cuya vegetación dominante es la garriga, formación característica de las regiones mediterráneas que está constituida por arbustos resistentes a la sequía. No obstante, están salpicados por algunas encinas (Quercus ilex). Se trata de un sub-ecosistema propicio para avistar ejemplares de águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus).

Una vez que se deja la vía asfaltada, el itinerario empieza a ascender por un algo complicado entramado de pistas de grava, caminos de tierra, estrechísimos senderos que se adentran entre la vegetación... No obstante, si sigue correctamente las indicaciones de la ruta, está no tiene pérdida.

A partir del Punto 13, comienza el descenso hacia el casco urbano de Ambite –otro de los términos municipales pertenecientes a la Alcarria madrileña– y el recorrido deja de hacerse sobre el Cordel de la Pica para comenzar a andar por la Colada de Vallejo, el Cordel de Ambite y, principalmente, por el Cordel de las Merinas. Finalmente, se entra a Ambite por la calle del Arca y, tras caminar por las calles de Carlos Ruiz y de la Luna, se llega al final de ruta, junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y el Ayuntamiento.

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